Energía
El petróleo. una energía química, densa, eficaz, y acumulable
El petróleo fósil ayudó al progreso de nuestra civilización y es parte integrante de nuestro sistema de vida. Sin petróleo no se hubiera producido la segunda revolución industrial. Es transportable, acumulable y utilizable más de 8.000 h. por año. Su eficacia no depende de elementos no controlables como el viento o las nubes.
Otras energías no son suficientemente densas. El mejor ejemplo es un avión; no es posible imaginar que con placas fotovoltaicas y baterías vayamos a hacer despegar un avión de 300 toneladas. En otras palabras: ¿Qué combustible puede desplazar un vehículo de una tonelada a lo largo de 500 km con sólo 50 litros de gasoil?
No hay en la actualidad otro combustible que tenga esta extraordinaria densidad energética. La demanda de petróleo aumenta, se prevé pasar de un consumo de 85 millones de barriles diarios actualmente a 120 millones en 2025. Cada año se incorporan 60 millones de automóviles al parque mundial y las reservas de petróleo en el mundo se están agotando (-2,1 % año).
Pero este combustible emite en su combustión dióxido de carbono. El mismo CO2 que fue captado hace millones de años para producir el petróleo fósil. El problema deriva de que hoy está demostrado que el mismo CO2 tiene una alta incidencia sobre nuestro medio ambiente.
El oro negro es el pilar del mundo industrializado, pero su insostenibilidad geopolítica y ambiental nos orienta a buscar otras fuentes
.

